domingo, 19 de mayo de 2013
Estas ganas de decirlo todo, me matan, me consumen por dentro, como un cigarrillo en tus labios, calada tras calada, estas ganas me comen por dentro, como si a mordiscos se tratase. Un huracán de recuerdos, lagrimas, y nostalgia, se va tragando cada válvula de mi corazón , y me desangro. Me ahogo en mi propia sangre, sangre que está compuesta de olvidos desechos , de besos con mordidas, de esa piel de gallina, que aparecía cuando tus labios rozaban mi oreja, con ese silencio, tan hueco, que dolía.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario